viernes, 6 de abril de 2007

Economía Mundial y Globalización


La globalización de la economía mundial, entendida esta como la interconexión a escala mundial en tiempo real , gracias al avance tecnológico en el transporte y telecomunicaciones ha impulsado las fuerzas competitivas y ha permitido la aparición de nuevos competidores que irrumpen con fuerza en los mercados mundiales, lo que obliga al sector productivo a trasladarse buscando ventajas competitivas en costes, especialmente de mano de obra y en capacidad de absorción de tecnología, lo que está afectando a las relaciones humanas y a la asignación de los recursos. La creciente interdependencia de los mercados mundiales que caracteriza el actual proceso de globalización no proporciona un incremento de renta y de bienestar equitativo a todos los países que participan. Las sucesivas rondas de negociaciones comerciales multilaterales han permitido una progresiva reducción de los obstáculos al comercio, pero todavía los países menos desarrollados continúan sumidos en el subdesarrollo y muchos de ellos en la pobreza. Los países de un nivel de desarrollo intermedio y los países emergentes también se benefician del proceso de globalización, aunque la rápida liberalización de los sistemas financieros y de los movimientos de capitales, a veces voluntaria y en otras sujetos a la recomendación de las instituciones financieras internacionales han provocado crisis financieras recurrentes. La globalización no solo afecta al intercambio de bienes y servicios y a la organización de la actividad a todos los niveles, también está impulsando la integración económica a escala mundial. La Unión Europea, el proyecto de integración económica más importante hasta ahora. Una vez lograda la Unión Económica y Monetaria y la moneda única, la UE se prepara para la incorporación de nuevos países y la adaptación y reforma de sus instituciones. Una Unión Europea de 30 miembros o mas, no es ninguna utopía y acompasar los intereses nacionales con el interés común, que ha sido tradicionalmente un tema de preocupación y en ocasiones problemático en la Unión, ahora se presenta, ante la ampliación, con toda su crudeza. A esto se añade la necesidad de que la UE de respuesta, no solo a la estructuración de su organización institucional, también tiene que dar consistencia a su propia organización económica, que presenta fuertes lagunas e incumplimientos, especialmente en el terreno fiscal. Europa necesita seguir avanzando, por el bien de Europa que es lo mismo que decir, por el bien de todos, especialmente porque la globalización es una realidad y es el gran reto de la economía mundial en el siglo XXI, con sus ventajas y sus inconvenientes.

La Economia

La Economía (del griego οίκος [oikos], "casa", y νομος [nomos], "regla", por lo tanto "dirección o administración de bienes y servicios") Por definición es la "ciencia de la elección". Es una ciencia social que estudia los procesos de producción, intercambio, distribución y consumo de bienes y servicios. Según otra de las definiciones más aceptadas, propia de las corrientes marginalistas o subjetivas, la ciencia económica analiza el comportamiento humano como una relación entre fines dados y medios escasos que tienen usos alternativos. Esta definición, propuesta por Lionel Robbins en 1932, hace hincapié en tres aspectos que conviene comentar en detalle:
Su objeto de estudio es la actividad humana y, por tanto, es una ciencia social. Las ciencias sociales se diferencian de las ciencias puras o naturales en que sus afirmaciones no pueden refutarse o convalidarse mediante un experimento en laboratorio y, por tanto, usan una diferente modalidad del método científico. Sin embargo, la economía posee un conjunto de técnicas propias de los economistas científicos. De hecho, John Maynard Keynes define la economía como "un método antes que una doctrina, un aparato mental, una técnica de pensamiento que ayuda a su poseedor a esbozar conclusiones correctas". Tales técnicas son la teoría económica, la historia económica y la economía cuantitativa, incluida la novedosa econofísica. También conviene referirse a los conceptos de teoría positiva y teoría normativa.
No todas las afirmaciones económicas son irrefutables, sino que ciertos postulados pueden verificarse, esto es, puede decirse que "son" y, cuando eso ocurre, se habla de economía positiva (véase positivismo). Por el contrario, aquellas afirmaciones basadas en juicios de valor, que tratan de lo que "debe ser", son propias de la economía normativa y, como tales, no pueden probarse. La economía se mueve constantemente entre ambos polos

Globalización


Globalización es un término moderno usado para describir los cambios en las sociedades y la economía mundial que resultan en un incremento sustancial del comercio cultural (aunque según algunos autores y el movimiento antiglobalización, la competitividad en un único modelo de mercado tiende a suprimir las realidades culturales de menor poder). El término fue utilizado por primera vez, por Theodore Levitt en The Globalization of Markets para describir las transformaciones que venía sufriendo la economía internacional desde mediados de la década de los 60. Toni Comín define este proceso como "un proceso fundamentalmente económico que consiste en la creciente integración de las distintas economías nacionales en un único mercado capitalista mundial".
La globalización es el proceso por el que la creciente comunicación e interdependencia entre los distintos países del mundo unifica mercados, sociedades y culturas, a través de una serie de transformaciones sociales, económicas y políticas que les dan un carácter global. Así, los modos de producción y de movimientos de capital se configuran a escala planetaria, mientras los gobiernos van perdiendo atribuciones ante lo que se ha denominado la "sociedad en red". En este marco se registra un gran incremento del comercio internacional y las inversiones, debido a la caída de las barreras arancelarias y la interdependencia de las naciones.
En los ámbitos económicos empresariales, el término se utiliza para referirse casi exclusivamente a los efectos mundiales del comercio internacional y los flujos de capital, y particularmente a los efectos de la liberalización y desregulación del comercio y las inversiones, lo que a su vez suele denominarse como "libre comercio" (en inglés: free trade).
Etimológicamente, ciertos autores consideran más adecuado en español el término mundialización, galicismo derivado de la palabra francesa mondialisation, en lugar de globalización, anglicismo procedente del inglés globalization, puesto que en español "global" no equivale a "mundial", como sí ocurre en inglés.
Sin embargo, el Diccionario de la Real Academia Español registra la entrada "globalización", entendida como la "tendencia de los mercados y de las empresas a extenderse, alcanzando una dimensión mundial que sobrepasa las fronteras nacionales" (DRAE 2006, 23a. Edición), mientras que la entrada "mundialización" no está en el Diccionario aunque están planeando incluirla